Mumía Abú-Jamal
Cuando el pueblo está indignado, enfurecido, o ya casi fuera de sí, los políticos se llenan de entusiasmo, porque precisamente en tiempos como ésos el pueblo está a su disposición; y los políticos llegan a ser más poderosos.
Porque a un pueblo en tal estado se le puede hacer que haga casi cualquier cosa.
Hoy en Nueva York, y en varias otras ciudades de Estados Unidos, mulitudes de gente molesta y asustada están siendo agitadas por políticos y por los medios de comunicación para que vuelquen sus emociones contra un lugar de culto.









