
Estados Unidos es el primer consumidor e importador de petróleo del mundo. Casi el 60% del petróleo crudo que utiliza y consume es de origen extraterritorial. Su vecino Canadá es el principal proveedor. Después le sigue Arabia Saudita. Importa también petróleo de Venezuela y México y también de Irak. Además importa de otros países del Golfo Pérsico y de Rusia y de Nigeria y Angola y Argelia. El gigante del Norte no tiene suficientes reservas para desarrollarse dentro de los marcos del capitalismo y las energías alternativas no son aún una opción demasiado viable. Estados Unidos depende del abastecimiento de los países productores y por eso busca desesperadamente controlar esa dependencia.